El estratega marfileño, quien dirigió a su nación al título africano como interino, equipara la exigencia del combinado sudamericano a la de los germanos en la próxima cita mundialista.
El sorteo del Mundial 2026 encendió las primeras reacciones, y una de las más llamativas llegó de uno de los rivales de la tricolor, Costa de Marfil. Su entrenador, Emerse Faé, no tardó en valorar el debut ante Ecuador y lanzó un mensaje que no pasó desapercibido: calificó a La Tri como un rival "fuerte, agresivo y tan complejo como Alemania", dejando claro que el primer partido del Grupo E será, para ellos, un examen de alto nivel.
Faé destacó que Ecuador combina intensidad, juventud y un estilo físico que respeta. Incluso mencionó nombres puntuales, como Piero Hincapié, a quien conoce por su vínculo con Odilon Kossounou en el Leverkusen, además de figuras como Moisés Caicedo, Willian Pacho y Kendry Páez, señalados por la prensa internacional como el núcleo de una selección en pleno crecimiento. Para el técnico marfileño, ese duelo inicial puede marcar el rumbo del grupo.
El entrenador también aprovechó para rechazar la idea de que Alemania sea la única favorita, recordando que "en un Mundial todos pueden competir". Su mensaje encaja con la identidad que ha construido con Costa de Marfil: un equipo renovado, más maduro y campeón reciente de África tras superar una crisis deportiva y conquistar la CAN bajo su dirección.
Costa de Marfil llega a la Copa del Mundo como una selección sólida, con jugadores de proyección como Amad Diallo, Yann Diomande, Seko Fofana y Simon Adingra. Su ambición es clara: avanzar por primera vez a los octavos de final, y Faé sabe que vencer a Ecuador en el estreno sería un paso decisivo.
En un Grupo E que también incluye a Alemania y Curazao, el técnico africano insiste en que "no hay partidos fáciles". Sus declaraciones ya calientan el ambiente y elevan la expectativa sobre un Ecuador que, según él, merece tanto respeto como cualquier potencia mundial.
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