El dirigente removido por el Viceministerio del Deporte aseguró que existieron "un sinnúmero de irregularidades" y cuestionó la legitimidad del interventor designado.
La crisis institucional en Emelec sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que Jorge Guzmán, removido de la presidencia del club por el Viceministerio del Deporte, ofreciera una rueda de prensa para fijar su postura frente a la intervención y la disputa legal que mantiene con las autoridades deportivas.
Guzmán fue separado del cargo tras declararse la nulidad de los actos administrativos que avalaron su inscripción como presidente. Sin embargo, el dirigente aseguró que el proceso estuvo marcado por irregularidades y rechazó cualquier responsabilidad en las decisiones adoptadas desde la designación del interventor.
"Quiero deslindar toda responsabilidad en las arbitrariedades que se están cometiendo desde el nombramiento del interventor y todas sus acciones", manifestó Guzmán, visiblemente crítico con el manejo actual de la institución.
Al ser consultado sobre su rol dentro del club tras la posesión del interventor Jorge Luis Sánchez, Guzmán fue enfático en su postura y sostuvo que continúa considerándose la máxima autoridad del cuadro eléctrico. "Me considero presidente de Emelec, porque lo que han hecho es cometer un sinnúmero de irregularidades", afirmó.
Desde el ámbito legal, Rafael Candell, uno de los abogados que representa a la directiva encabezada por Guzmán, confirmó que ya se han iniciado acciones formales para impugnar la intervención. "Nosotros ya presentamos la acción correspondiente sobre la ilegalidad del nombramiento del representante legal", señaló, reforzando la tesis de que el proceso carece de sustento jurídico.
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